3.6 kmDistancia
1:15Tiempo estimado
≈ 40 mDesnivel positivo
Fácil–moderadaDificultad

Esta ruta lineal comienza en el Mirador de La Isleta del Moro, recorre acantilados bajos y pequeñas calas hasta Los Escullos y termina en Playa del Embarcadero. Son unos 3,6 km y aproximadamente 1 h 15 min de marcha, pero con la Duna Fósil, el castillo y el snorkel merece reservar media jornada.

Importante: es una ruta de ida. Lo más cómodo es dejar antes un segundo coche en el pequeño aparcamiento de Playa del Embarcadero o acordar una recogida. Volver por el mismo camino suma unos 7,2 km y normalmente 2–2,5 horas de marcha sin paradas largas.

Del mirador al sendero sobre el mar

Desde el mirador se contempla casi todo el recorrido: la ensenada de Los Escullos, las rocas claras junto a Playa del Arco y los dos relieves volcánicos de Los Frailes. Salimos hacia el sendero señalizado Escullos–Isleta del Moro y seguimos la vereda marcada sobre la costa.

El primer tramo sube y baja entre pequeños barrancos y acantilados de poca altura. No es técnicamente difícil, pero el terreno puede estar suelto y pedregoso. Un calzado cerrado con buena suela resulta mucho más seguro que unas chanclas.

Cala Violeta, Playa del Esparto y Playa del Arco

Por el camino pasamos junto a la pequeña Cala Violeta y los tramos conocidos como Playa del Esparto. Aquí el paisaje cambia con rapidez: las rocas volcánicas más oscuras dan paso a depósitos claros y la vista se abre hacia la bahía. No hace falta bajar a cada cala; muchas de las mejores panorámicas están unos metros por encima del agua.

Tras unos 2,2 km llegamos a Playa del Arco, la playa principal de Los Escullos. La arena se mezcla con piedras y junto a la orilla aparecen plataformas rocosas y pequeñas pozas. Con el mar tranquilo se puede echar un primer vistazo bajo el agua, aunque conviene reservar la parada larga de snorkel para El Embarcadero.

Duna Fósil: una duna convertida en roca

La formación más singular de Los Escullos es la Duna Fósil. No es lava solidificada, sino una antigua duna compuesta por granos calcáreos —oolitos— que con el tiempo quedaron cementados formando una roca compacta. Su estructura conserva huellas del ambiente marino y de una antigua línea de costa.

El viento y las olas han tallado repisas, oquedades y formas caprichosas en la roca clara. Sin embargo, la formación es frágil. La observamos desde los pasos existentes, sin trepar por los bordes, romper fragmentos ni grabar nombres.

Castillo de San Felipe e historia del litoral

Después de Playa del Arco aparece la Batería de San Felipe, una fortificación costera construida en 1771 durante el reinado de Carlos III para vigilar y defender la costa. Fue rehabilitada en 1991. Su silueta austera recuerda la importancia estratégica que tuvo este lugar aparentemente aislado.

Desde el castillo queda aproximadamente un kilómetro hasta la meta. El recorrido continúa por un tramo más sencillo junto a la carretera y una pista de tierra, mientras la ensenada se cierra al pie del Cerro de los Frailes.

Final en Playa del Embarcadero: máscara y tubo

Playa del Embarcadero mide unos 320 m y es uno de los puntos más interesantes para practicar snorkel tranquilo en esta zona del parque. El fondo rocoso se alterna con praderas de Posidonia oceanica. La posidonia no es un alga, sino una planta marina con flores que estabiliza el fondo y sirve de refugio a cientos de especies.

Con buena visibilidad es posible observar bancos de peces pequeños, estrellas y erizos de mar. Los pulpos se camuflan en las grietas y en el límite de la posidonia; ver uno es posible, pero nunca está garantizado. A menudo se detectan por un cambio de textura o color en la roca, no por su movimiento.

En Los Escullos también existen arrecifes protegidos formados por pequeños moluscos vermétidos y algas calcáreas. Parecen plataformas rocosas irregulares. No los pisamos, no tocamos la fauna y no sacamos nada del agua. Unos escarpines protegen de las rocas afiladas y de pisar accidentalmente un erizo.

Cómo preparar bien la excursión

  • Calcula alrededor de 1 h 15 min para caminar; con fotos, visitas y snorkel, entre 2,5 y 3,5 horas.
  • Lleva agua, sombrero y protección solar: prácticamente no hay sombra en el recorrido.
  • Usa calzado de senderismo o deportivo y guarda en la mochila escarpines, máscara y tubo.
  • Comprueba el viento y el oleaje antes de entrar. Si el mar está movido o la visibilidad es mala, deja el snorkel para otro día.
  • Nada acompañado, mantente cerca de la orilla y evita las embarcaciones y sus zonas de botadura.
  • Organiza la recogida en el pequeño aparcamiento de Playa del Embarcadero o añade el regreso a pie.
Mejor época: otoño, invierno y primavera ofrecen temperaturas más suaves para caminar. En verano, sal temprano; báñate solo con el mar tranquilo y lleva más agua de la que crees necesaria.

Una ruta corta con todo Cabo de Gata

En pocos kilómetros se encuentran tres historias: el paisaje volcánico del parque, una antigua costa convertida en piedra y un fondo mediterráneo lleno de vida. Es una excursión perfecta desde La Isleta del Moro para combinar senderismo suave, geología, historia y un rato en el agua sin dedicar el día entero.

Fuentes y planificación