Desde La Isleta del Moro se puede caminar hasta uno de los lugares más singulares del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar: las antiguas minas de oro y las ruinas de la planta Denver de Rodalquilar.
La ruta circular propuesta tiene unos 16,9 km, supera ligeramente las cinco horas y acumula aproximadamente 570 m de subida. Es una excursión completa, no un paseo corto. A cambio ofrece colinas volcánicas, amplias vistas y una arquitectura industrial que contrasta con los pueblos blancos de la costa.
Del pueblo pesquero al paisaje minero
El recorrido parte de La Isleta del Moro y se dirige hacia el interior, en dirección al valle de Rodalquilar. Al alejarse del mar, el paisaje se vuelve más árido: aparecen ramblas secas, roca desnuda y las primeras huellas de la antigua actividad minera.
El punto más reconocible es el conjunto de hormigón de la planta Denver. No es un museo restaurado, sino un paisaje industrial abandonado. Conviene observar las ruinas desde los caminos seguros y accesibles, respetando los cierres y la señalización existente.
Una breve historia del oro de Rodalquilar
La minería transformó esta parte de Almería durante décadas. El oro fue descubierto en la zona en el siglo XIX y en 1931 entró en funcionamiento la moderna planta Dorr. La planta Denver, hoy la estructura más visible, comenzó a trabajar en 1956. La explotación cerró en 1966 y dejó un conjunto excepcional de edificios, depósitos y excavaciones.
Por eso la caminata ofrece algo más que panorámicas. Permite comprender cómo la industria modificó el valle y cómo las estructuras abandonadas han quedado integradas en el paisaje seco y volcánico de Cabo de Gata.
Cómo preparar la ruta
- Elige un día fresco y evita las horas centrales, especialmente en verano.
- Lleva suficiente agua, algo de comida, protección solar y gorra.
- Usa calzado con buena suela; hay tramos pedregosos e irregulares.
- Descarga la ruta antes de salir y consulta las normas vigentes del parque.
- No entres en edificios inestables ni cruces zonas señalizadas como cerradas.
Un buen plan para un día en Cabo de Gata
Conviene reservar un día tranquilo para la ruta larga y dejar margen para descansar y contemplar las ruinas. Al regresar a La Isleta del Moro, el paseo puede terminar con un baño en Playa del Peñón Blanco o una cena junto al pequeño puerto pesquero.
Antes de salir, abre el trazado actualizado en Komoot. Las condiciones y los accesos pueden cambiar, por lo que un mapa sin conexión es más útil sobre el terreno que una descripción escrita.
